Pobreza Cero. Vida Digna para Todos, es el lema elegido para amparar la Colecta Anual que se realizará el 9 y 10 de junio organizada por la fundación Cáritas Argentina.
“Algunos dicen que hablar de Pobreza Cero es una utopía irrealizable y que tendría más sentido hablar de un porcentaje mínimo de pobreza, de acuerdo con las posibilidades reales de crecimiento económico y social”, expresa Monseñor Oscar Ojea, Presidente de Cáritas Argentina y obispo de San Isidro. “Pero para Cáritas, hablar de Pobreza Cero significa la intención de quitar todos los obstáculos para que el hombre pueda desarrollarse como persona y aportar a la comunidad aquello que puede. Detrás de Pobreza Cero están las causas de la pobreza, las estructuras de pecado, la injusticia, la inequidad, esas enormes distancias que nos dividen y separan; los obstáculos para el acceso más simple a los bienes necesarios que exige la dignidad de la persona: el techo, la alimentación, la educación, la salud.”
“Somos dignos si los demás pueden mirarnos, valorarnos, reconocernos y darnos el lugar que cada hombre debe tener por su valor y no borrarlo, desconocerlo, anularlo, descartarlo, excluirlo. La mirada de la dignidad está estrechamente unida a la lucha contra la pobreza, a la búsqueda de la Pobreza Cero”, agrega.
Acompañando en más de 3.500 Cáritas parroquiales y capillas la realidad de tantos hermanos de nuestro país, daremos vida a la Colecta como una propuesta concreta para crecer en conciencia social, convencidos de que es posible lograr una sociedad con mayor equidad, cimentada en la justicia, la fraternidad y el bien común. “Pobreza Cero expresa el deseo que surge de las entrañas de la humanidad de poder desterrar los obstáculos para que cada persona pueda participar con igualdad de oportunidades en la misma mesa”, afirma.
Las herramientas de comunicación que cada año se elaboran con motivo de la Colecta, tienen como protagonistas principales a integrantes de las comunidades en las que Cáritas está presente. De esta manera, se refleja la vida de quienes, con esfuerzo compartido y esperanza, afirman que es posible superar las realidades más adversas. Las imágenes para comunicar el mensaje de este año se realizaron en Añatuya, Santiago del Estero, junto a las comunidades de Colonia San Francisco, Colonia Osvaldo, Barrio La Merced y el pequeño caserío rural de Taruy.
Carmen Palavecino, “La Coqui”, trabaja en “el taller de costura de Cáritas”, en el Barrio La Merced. Todas las tardes, un grupo de mujeres se reúnen allí para coser prendas recicladas y confeccionar colchas, almohadones, carteras y otros accesorios, que luego venden y, obtienen así, una fuente de ingreso. “Vienen mamás que quieren coser y aquí les enseñamos y las ayudamos. Trabajamos para las necesidades del barrio, alguien tiene que hacer algo, entonces, estamos nosotras”, expresa Coqui. A pesar de su problema de salud, que le dificulta su movilidad, Coqui muestra un espíritu inquebrantable: “Uno tiene que tener ganas y sentirse útil. No me puedo quedar en mi casa sentada con tantas ganas y amor”. Desde hace siete años, Catalina Almarás, trabaja en el taller haciendo almohadones, acolchados, frazadas. “Me gusta trabajar en todo tipo de prendas”, afirma. “A veces trabajo aquí, a veces en otro lado, lavo, hago limpieza y a mis hijas les enseño y las mando a la escuela”, describe.
Miguel Ángel Giménez es profesor y anima el proyecto Pequeños Artistas que Cáritas Añatuya lleva adelante, en la capilla San Gerardo Mayela, en el barrio La Leñera, dictando clases de flauta dulce y guitarra para jóvenes y niños. “El proyecto ha sido un paso importante para que nosotros podamos seguir trabajando en esto tan lindo que es la música”, destaca. Taruy es una pequeña comunidad rural de Añatuya conformada por doce familias. La ausencia total de energía eléctrica y el difícil acceso al agua potable son las principales causas que tienen a esta comunidad postergada.
Antonio Campos vive con su esposa y siete hijos en Taruy, se dedica a realizar trabajos de campo y, cuando el intenso calor no lo permite, a la artesanía: “Yo creo que, vida digna sería que todos tengamos una igualdad más o menos equilibrada. Tener, no sé si todas las comodidades, pero una casa en buen estado, educación, salud y un buen trabajo.” A pesar de las diferentes situaciones de adversidad y postergación que les toca vivir, estos testimonios son modelo de esfuerzo, lucha y optimismo.
¿Cómo sumar tu colaboración? Acercándote a la parroquia más cercana a tu domicilio, llamando hoy al 0810-222-74827, por Internet a través de www.caritas.org.ar, con depósito en cheque o efectivo a nombre de Cáritas Argentina en la cuenta corriente del Banco Nación 38632/92 (sucursal 0085 Plaza de Mayo) CBU 01105995-20000038632921 – CUIT: 30-51731290-4.