En el mundo de la Responsabilidad Social Empresaria, muchas compañías eligen andar el camino acompañadas. Definen que su ayuda llegue a la comunidad de la mano de organizaciones, que se transforman así en intermediarias entre el sector privado y la sociedad. De esta modalidad surgen varias preguntas: ¿por qué estas empresas no deciden realizar estos programas de manera directa?; ¿qué factores tienen en cuenta a la hora de optar por una organización como aliada?; ¿cómo controlan que la tarea sea realizada de manera correcta?
Tercer Sector consultó a los responsables de cuatro importantes compañías que eligen la articulación con OSC para desarrollar sus iniciativas responsables. Experiencia, inserción social, conocimiento de campo y credibilidad son algunas de las claves en este camino en el que, al parecer, todos los actores ganan.
El motivo de las alianzas
Candela Arias, gerente de Desarrollo Sustentable y RSE de Carrefour Argentina, destacó que estas alianzas se mantienen a partir de un “análisis exhaustivo de las necesidades, como así también de las problemáticas que queremos trabajar, relacionadas con nuestra actividad y con el impacto y posibilidad que tenemos como empresa de generar cambios”.
Uno de los factores que tienen en cuenta es el geográfico: “Como estamos presentes en 22 provincias, este criterio es importante a la hora de llevar programas en conjunto con una organización”, reconoció Arias, quien mencionó la nutrición, el medio ambiente y la inclusión social como los tres ejes de acción de la firma.
Kraft Food, que apunta a colaborar con “el alivio del hambre, la desnutrición y financiar con programas de educación nutricional y actividad física en comunidades de bajos recursos”, tiene criterios de elección “evaluados a nivel internacional y lineamientos o preferencias locales”.
Pedro López Matheu, director de Asuntos Corporativos y Gubernamentales de esa multinacional, explicó que “a nivel internacional existen ciertos requisitos como la formalidad de la organización, para que el propósito, misión y valores estén alineados a nuestra estrategia de RSE. A nivel local, trabajamos con organizaciones cercanas a nuestras plantas u oficinas, con lo cual el criterio geográfico es clave”. Los empleados, muchas veces, proponen “organizaciones amigas” para ser evaluadas.